15 abril 2014

II JORNADAS-TALLER: Niños de Altas Capacidades intelectuales, el éxito educativo.

La Plataforma por la Libertad Educativa organiza las segundas jornadas sobre la  educación en los niños de AACC y sus especiales necesidades educativas. Están dirigidas a profesionales (docentes, orientadores, psicólogos), alumnos y padres, con el fin de abordar las cuestiones, tanto en el ámbito familiar como escolar, que facilitan el pleno desarrollo de los niños de AACC.



El ponente, Isidro Padrón Barrera, es empresario de electrónica naval e industrial, con más de 42 años de profesión, Inspector-Supervisor para la Seguridad Marítima Mundial (GMDSS) y experto universitario en Altas Capacidades, con una larga trayectoria en la ayuda a estos niños tras más de veinte años como presidente y fundador de FANS, la Fundación Canaria de Ayuda a los Niños Superdotados. Ha publicado varios libros sobre el tema, en los que se concentra su experiencia sobre las especiales necesidades educativas de estos niños. Es miembro vocal de pedagogía en la junta directiva de CONFINES (Confederación Española de Asociaciones de Padres de Niños de Altas Capacidades) y fue ponente en el XIV Congreso Mundial de Superdotados en Barcelona 2001.
El taller será único y se realizará partido en dos tardes, las de los días 7 y 8 de mayo, en Madrid, en las instalaciones de la AEF (Asociación Española de Fundaciones), en la calle Rafael Calvo, 18, 4ºB de Madrid. Detalles sobre la dirección y cómo llegar:

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Metro Iglesia y Ruben Darío.


Los detalles y el contenido de las jornadas son los siguientes:

FANS FUNDACIÓN CANARIA DE AYUDA A LOS
          NIÑOS SUPERDOTADOS 
REGISTRO DE FUNDACIONES  CANARIAS Nº 57   C.I.F.:G35359090
JUAN REJÓN 110 – 5º  35008 LAS PALMAS DE GRAN CANARIA    
Tfs.: (34) 928 460909  (34) 828014384  Movil: (34) 656960026                           
Miembro de la Asociación Española de Fundaciones.                                 
Miembro del Consejo Autonómico de Fundaciones Canarias.                   
Miembro de la Junta Directiva de Confines                                
“EDUCAR ES LA MEJOR OPORTUNIDAD DE LA VIDA”.

AVANCE INFORMATIVO SOBRE TALLER Nº 9-M14.

TÍTULO: ÉXITO EDUCATIVO PARA TODOS LOS MENORES  ACI / TCI

Duración: mínimo 6 horas  (3+3) en dos tardes.
Dirigido a: Padres, Profesionales, Voluntarios (a partir de los 12 años).
Ponente: Isidro Padrón. Experto Universitario en Altas Capacidades. Imparte taller nº 9-M14.

Desarrolla: el método para lograr el éxito en la Educación de las altas capacidades intelectuales (ACI) así como de todas las  capacidades intelectuales (TCI).

Explica: Los cinco grandes desafíos que logran la buena educación de niños y jóvenes empezando desde los 11 meses de edad.

Aborda las acciones con atención temprana para de forma preventiva,

EVITAR:
Actitudes desfavorables en niños y jóvenes.
Absentismo escolar.
Violencia doméstica y otras.
Acosos escolares y otros.
Adolescencia conflictiva.
Suicidios de jóvenes, mayores y propuestas de suicidio de menores.
La mayor parte de las enfermedades y conflictos de convivencia. Etc. Etc.  
                                                            
LOGRAR:
Éxito escolar. 
Actitudes favorables en niños y jóvenes.
El desarrollo equilibrado de la inteligencia (DEI), y de la salud.
Adolescencia favorable, afectiva y provechosa.
Informar a los padres de forma gratuita, breve y segura de un menor (desde los 11 meses de edad) si es de alta capacidad.


Se puede solicitar plaza (inscripción) al correo: fundacion.fans@gmail.com

Se puede reservar plaza al teléfono 928460909

Se puede solicitar programa al correo fundacion.fans@gmail.com

Fecha: Miércoles 7 y Jueves 8 de Mayo de 2014
Horario: 16,00 a 20,30 ambos días.
Lugar: C. / Rafael Calvo nº 18, 4º B.  DP 28010 Madrid.

Precio por persona: 50,00€. Menores de 21 años 25,00€
A ingresar en C /C a nombre de FANS ISBN: ES09 0081 0284 98 0001349743
Otra opción pago al contado justo antes de iniciar el taller.

Habrá plazas gratis para Abuelos con vínculo familiar directo con cualquiera de los padres inscritos, con las limitaciones de espacio o aforo disponible.

  

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En la medida en que las condiciones técnicas lo permitan, se ofrecerán testimonios a través de videoconferencia. 

El taller pretende ser una fórmula de acercamiento y comprensión que no se quede sólo en la teoría, sino que fundamentalmente permita un feedback entre los asistentes, de forma que la ronda de preguntas y la participación de los mismos sean la esencia del taller. 


¡Os esperamos!

07 febrero 2014

Por qué los padres de niños con altas capacidades se están pasando al homeschooling


*Artículo de Jennifer McGarry traducido por Noelia Martínez para Plataforma por la Libertad Educativa. Pueden leer el original en inglés aquí.




Por qué los padres de niños con altas capacidades se están pasando al homeschooling


Dile a cualquiera que tu hijo es superdotado o tiene altas capacidades y seguramente pondrá los ojos en blanco. Puede que espere a que no estés mirando, pero pondrá los ojos en blanco.

Dile a cualquiera que tu hijo está en riesgo de no terminar secundaria, que tiene más probabilidades de sufrir depresión, de cometer suicidio o incluso de que lo metan en la cárcel que la población media, y seguramente obtendrás más respuestas de preocupación que ojos en blanco.

Desde luego, la mayoría de padres de niños con altas capacidades son conscientes de que estoy diciendo lo mismo. Pero mucha gente no tiene ni idea.

Muchos creen que la etiqueta es injusta, que implica de alguna manera que los niños que no superan los baremos que muchas veces nos suenan arbitrarios de test de Cociente Intelectual u otros criterios no son inteligentes, no tienen talento o no son especiales de ninguna otra manera. Y yo estoy de acuerdo; sí que implica eso y ha hecho un flaco favor a todo el mundo, incluidos los niños con altas capacidades.

El problema es que la etiqueta en inglés «gifted», que literalmente significa ‘dotado’, suena a «tiene  dotes» (entendidas como 'capacidades apreciables', de acuerdo con la RAE). Problema que se agrava al añadir «y talentosos» a muchos programas para niños con altas capacidades. Entonces llega Pedrito a hacer la prueba de un programa para niños «(super)dotados» y «talentosos» y resulta que no pasa el baremos. Y yo, como padre, lo que entiendo es que «Pedrito no tiene capacidades apreciables ni es talentoso».
¿Entendéis por qué creo que es desmoralizador?

La realidad es que los niños con altas capacidades suelen ser difíciles de comprender y pueden ser extremadamente sensibles y más excitables de lo normal. Pueden pasarlo muy mal con las injusticias y su forma de pensar puede hacer que a otros niños les cueste congeniar con ellos. Suelen ser extremadamente pasionales. Pueden hartarse por completo del colegio después de tener que soportar el aburrimiento durante demasiado tiempo y de que, por fuerza, les enseñen cosas que ya han aprendido. Pueden sufrir depresión, porque entienden temas graves y complejos como la pobreza y el hambre en el mundo a un nivel muy profundo, pero les faltan la experiencia y la madurez necesarias para sobrellevarlos.

No me malinterpretéis; también pueden ser increíblemente empáticos, extremadamente creativos, capaces de resolver problemas que no se corresponden para nada con la edad que tienen y tener otras muchas cualidades destacables. Su pasión les permite absorber una gran cantidad de información cuando algo les interesa. Pero el contratiempo semántico por el que se ha denominado «gifted» (‘dotados’) a su condición ha provocado que los acusen a ellos y a sus padres de elitistas y de pedir demasiado a un sistema ya de por sí desbordado. Como tienen altas capacidades, la gente da por hecho que «están bien» aunque carezcan de la ayuda extra y el apoyo que realmente necesitan.

Muchos padres de niños con altas capacidades saben de primera mano que no «están bien» sin la ayuda y el apoyo adecuados. A veces su aburrimiento se traduce en problemas de disciplina. A veces genera apatía hacia el colegio o, peor: odio. Algunos niños abandonan la escuela o incluso entran en depresión. Sea como sea, sus padres saben que algo no funciona. Defienden a sus hijos, abogan por adelantos, alternativas o algún tipo de extra para que sus hijos puedan hacer lo que se supone que tienen que hacer: APRENDER.

Unos pocos afortunados cuentan con programas a tiempo completo para niños con altas capacidades a los que pueden apuntar a sus hijos.
A otros les dan clases extra. Durante una hora a la semana sus hijos pueden dar matemáticas o ciencias al nivel de cursos superiores.
A muchos les dicen que podrían acceder a alguna mejora, que el colegio podría ofrecer alternativas que se adaptasen mejor a su hijo. Pero que primero el niño tiene que aprender a comportarse; que, si no puede hacer lo que le exigen en clase ahora, ¿cómo van ni a considerar adelantarlo o añadir más contenidos a su plan de estudios?
A otros les dicen que, como su hijo no está diagnosticado, no pueden hacer nada por él. A algunos incluso les dicen que vayan a que lo diagnostiquen, para que puedan asignar fondos a su educación.

En algún punto de este recorrido, muchos padres de niños con altas capacidades se encuentran agotados y sin opciones. Cuando necesitan encontrar como sea la manera de satisfacer las necesidades de su hijo, el homeschooling surge como una alternativa viable. El homeschooling proporciona tiempo a los niños con altas capacidades para que exploren sus intereses; les permite pasar libremente de unos temas a otros, los cuales captan rápidamente, y les da la oportunidad de atender su conjunto único de necesidades.

Por supuesto, el homeschooling acarrea sus propias dificultades, y no es para todo el mundo. Pero para los que hemos invertido tiempo y energía tratando de entrar con calzador en el sistema escolar, la responsabilidad y el esfuerzo que suponen el homeschooling, aunque a veces sean abrumadores, son un grato alivio.


28 enero 2014

Entrevista a Guillermo Pascual, desarrollador de software y dueño de su aprendizaje








"Poder contribuir con el software a la vida de la gente y tener impacto en sus vidas; contribuir a un mundo mejor. Este es el propósito por el que cada día hago esto"




"Me ha ayudado mucho buscar una red de mentores, personas que tengan mis mismos intereses y pasiones y que me puedan guiar un poco para seguir aprendiendo"




"Cuando tienes motivación por un tema y realmente quieres aprenderlo, vas a hacer todo lo posible por entenderlo e interiorizarlo"




"Me empecé a cuestionar esas ideas preconcebidas sobre la necesidad de la escuela y me daba cuenta de que no estaba eligiendo ese camino por mi mismo"




"Me he preguntado cuál es el valor de la educación para mi. Al final no es más que un compromiso conmigo mismo de aprender para toda la vida. Eso se llama hackear tu educación"




"Si tuviera que dejar el colegio ahora no me preguntaría “¿cuál es tu pasión?” sino que aplicaría la mentalidad del artesano: mirar dentro de mi mismo y encontrar algo que pueda poner al servicio de los demás, qué puedo aportar al mundo"




"Si en tu entorno cada vez hay más máquinas, más ordenadores, más software, entonces eso debería formar parte del currículum elemental, porque es conocimiento básico"




"Autonomía (poder elegir), maestría (ser cada día mejor) y propósito (contribuir a construir algo más grande) son las tres claves de la motivación"


 
Foto cortesía de Guillermo Pascual

   

Una profunda conversación con Guillermo Pascual me hizo recuperar la fe en la juventud. Quizás no está todo perdido, después de todo. Puede que el mal de escuela no sea irreversible. A sus 20 años de edad, su perfil de twitter lo dice casi todo de él: "aspirante a artesano del software andando el largo camino de la maestría". Un joven que fue un mal estudiante y que, sin embargo, tiene una concepción de la vida y de la educación que no casan con la imagen de fracaso escolar que nos intentan vender.

Seguidor del movimiento "uncollege" y firme defensor de la auto-educación, este programador madrileño mantiene intacto su anhelo de aprender y habla con pasión de su trabajo. Podría seguir hablando de él y de su actitud siempre motivadora y optimista, pero prefiero invitarles a que pasen y lean.



-¿Qué es lo que más te gusta de la programación?

Resolviendo problemas mediante software consigo alcanzar mi mayor grado de autorrealización y también mi máximo nivel de contribución a la sociedad. Para mi no hay nada más gratificante que poder contribuir de alguna u otra forma a mejorar la vida de los demás, creando mejoras significativas para la sociedad. Este es uno de mis propósitos y uno de los que más me motiva a seguir haciendo esto día a día.

Veo la programación de la misma manera que un artista ve la pintura o un músico ve la música, no es un simple medio para conseguir un fin, es también una forma de expresión con la que puedes alcanzar la plenitud. Esto es sin duda una de las mayores razones por las que empecé a pasar más y más tiempo programando.

- ¿Es mejor especializarse en un lenguaje–o unos pocos- o cuántos más, mejor?
Es importante estudiar los fundamentos. Hasta el momento hay tres paradigmas de programación: programación estructurada, programación funcional y programación orientada a objetos. Cada lenguaje está basado en alguno de estos paradigmas, de modo que si dominas los principios y las ideas detrás de estos podrás programar en el lenguaje que quieras. La curva de aprendizaje será adaptarte a una sintaxis y a una semantica en particular, pero los principios, patrones e ideas serán los mismos.

-Entonces ¿trabajas con diferentes lenguajes?
Sí, intento aprender nuevos lenguajes y experimentar con nuevas ideas. Lo bueno es que a la hora de programar puedes combinar las ideas de varios paradigmas al mismo tiempo. Por ejemplo, si aprendes un lenguaje funcional y otro orientado a objetos te darás cuenta de que el estilo funcional puede influenciar cómo escribes código  orientado a objetos. Esa combinación es muy enriquecedora; te da diferentes enfoques de cómo resolver un problema.


-Cuéntanos cómo llegaste a dedicarte a la programación profesionalmente.



La programación empezó a llamarme la atención a los 15 años. Una de las cosas que más me fascinó, algo que jamás me pasó en la escuela, era que de una forma muy creativa podía poner en práctica lo aprendido en ese mismo momento, construyendo algo útil para mí o para otras personas. Cada línea de código que escribía significaba algo para alguien. Eso no era algo que sintiera cuando memorizaba algo para aprobar un examen.

Cuando dejé la escuela nunca me planteé ganar dinero programando, ni convertirlo en una profesión; en ese momento sólo pensaba en aprender, mejorar, experimentar, conocer personas interesantes y compartir lo que iba aprendiendo. A medida que aprendía, iba disfrutando cada vez más, fue entonces cuando realmente se forjó una pasión y empecé a amar lo que hacía y hacer lo que amaba. Esta pasión fue un efecto secundario de la maestría. Haz algo lo suficientemente bien como para empezar a amarlo, la pasión vendrá después.

Cuando alcancé cierto nivel de conocimientos empecé a sentirme útil, entonces di con oportunidades para resolver problemas aportando valor a otras personas y consiguiendo que me pagaran por aquello. El dinero acabó llegando solo, fue una consecuencia. Hay que aportar valor para obtener valor, y eso es algo que lleva tiempo y práctica deliberada. A mí, empezar a conseguirlo, me llevó un año entero de total dedicación y foco.


-¿Cuántas horas trabajas cada día?
Normalmente de programación unas 5 horas. La mayor parte del tiempo la paso haciendo programación en pareja.


- ¿Necesitas desconectar del trabajo?

No en absoluto, la distinción entre aprender, trabajar y vivir ha desaparecido: todo es una y la misma cosa.


- ¿Qué cosas de las que se enseñan en la escuela te han servido en tu profesión?

A la escuela le debo que sé leer, escribir y poco más. El sistema educativo que tenemos nos ha preparado fantásticamente para una era industrial, pero hoy seguimos preparando a los jóvenes concienzudamente para una era que ya no existe. Estamos construyendo el futuro haciendo lo mismo que hicimos en el pasado y, con ello, estamos alienando a millones de chavales que no ven ningún futuro yendo a la escuela. Pasamos por alto el hecho de que la educación no consiste en llenar de datos la cabeza de la gente.  Es emoción y alma. Es algo personal.


- Últimamente están saliendo voces que sugieren que los niños en las escuelas deberían aprender a programar. ¿Crees que es algo que todo el mundo debería aprender?

Estoy muy de acuerdo. El software es el alma que mueve el mundo, y somos poco conscientes de ello. Se supone que en la escuela te enseñan para que conozcas el mundo que te rodea. Enseñan, por ejemplo, física elemental, no para que seamos físicos, sino porque vivimos en un mundo gobernado por sistemas físicos. Cada día nuestras vidas son más dependientes de máquinas controladas por software, es esencial entender los fundamentos de la programación si queremos comprender nuestro entorno.

-Sería bueno, sin duda, pero no creo que haya muchos profesores capacitados para dar esa enseñanza.

Es nuestra labor proponer alternativas y hacer que las nuevas generaciones no vean la tecnología como magia. El sistema educativo está fracasando estrepitosamente en alfabetizar digitalmente, de esta manera jamás va a ser capaz de crear los perfiles necesarios para dar soporte a una sociedad cada vez más dependiente de lo digital. En España llevamos mucho retraso, la formación general para docentes de primaria no incide en la tecnología y mucho menos en la programación. Finlandia e Israel son los dos países que más han avanzado en la enseñanza de código en las escuelas. Ambos sistemas educativos empezaron a introducir la programación en el currículo escolar en la pasada década.


- Hablas de la programación como una forma de artesanía. Desde fuera no parece que tenga nada que ver.

«El artesano desarrolla un cierto tipo de conocimiento sobre su trabajo que le lleva a producir sus propios frutos, al estar presente o atento a lo que ocurre.
El artesano aprende que en el trabajo suele existir una joya escondida bajo la superficie que la emoción del trabajo hace salir a flote, y que existe una única forma de descubrirla: practicar la artesanía de forma consciente e intentando ser lo más eficaz posible. Realizarse mediante el trabajo. Pulir y pulir, hecho desde el fondo del corazón. Sabiendo que no existe forma de saber cuándo la joya aparecerá, pero confiando en el trabajo personal. En un momento dado y cuando menos se espera, ¡la joya aparece! Y de hecho, así es. Así el artesano es aquella persona que ha alcanzado una etapa de su desarrollo en la que se halla contento con el trabajo, a sabiendas de que solamente si está metido en la faena la joya se manifestará tal cual es y se podrá relacionar plenamente consigo mismo, con su propio corazón y cerebro.»

-- "El mito del emprendedor", de Michael E. Gerber


Este párrafo describe de una forma bastante acertada lo que cada vez más desarrolladores entendemos como artesanía del software. Una artesanía que requiere de la práctica constante, día a día, para mejorar y crecer desde aprendiz hasta maestro artesano.

La artesanía del software valora la práctica como una de las mejores formas de aprender y ve la formación de un programador como un proceso gradual de desarrollo de habilidades y adquisición de conocimientos; ve la programación más como un arte emergente y menos como una ciencia exacta o ingeniería que es capaz de dictar cómo hacer las cosas.

La artesanía de software habla de artesanos en el sentido histórico del término: una persona que recorre un largo camino persiguiendo el dominio, la maestría; que es inconformista, pone mucha atención al detalle y tiene gusto por la perfección, entendiendo que ésta es inalcanzable, que está enamorado de su oficio y en permanente aprendizaje.  Soy aspirante a artesano, artesano del software.

Perseguir el dominio puede parecer una fuente de frustración: ¿por qué perseguir algo que jamás alcanzaremos plenamente? Pero en realidad es una fuente de atracción: ¿por qué no perseguirlo? La felicidad está en la búsqueda, más que en el logro. Al final, el dominio atrae porque se nos escapa. Persigue la maestría de por vida. Aprende a amar el camino.


- Para que esto tenga sentido tienes que someterte a la crítica del que sabe más que tú.

Si expones y confrontas tu ignorancia, el aprendizaje se acelera. Cuando te comparas con alguien es porque quieres tener algo o saber algo que esa persona tiene o sabe; en ese momento el ego está ejerciendo su papel. Compárate solo con una versión anterior de ti mismo. Cuando encuentres a alguna persona de la que puedas aprender algo, conviértela en tu maestro, déjate ser empapado por su conocimiento. No se trata de competir, se trata de compartir y cooperar sin importar la edad que tengas o lo que sepas, todos podemos enseñar y aprender algo. Debemos buscar la excelencia y la mejora continua siendo aprendices interdependientes, confiando unos en otros, cuidándonos y respetándonos.

- Alguien que esté interesado pero no tenga ningún conocimiento, ¿por dónde le aconsejas que empiece?

Hay infinidad de recursos en la red pensados para enseñar a programar a gente de distintas edades y con distintas habilidades.

Por ejemplo, Scratch, desarrollado por el MIT estadounidense, es una plataforma estupenda para que los más pequeños se familiaricen con los conceptos básicos de la programación. Se pueden crear juegos, animaciones interactivas y otras aplicaciones.

Otras buenas propuestas son Codeacademy , KhanAcademy o Coursera.

Sin nadie que te oriente es fácil desmotivarse y perderse en el océano de información.  Uno de los factores más determinantes para seguir motivado y aprender de forma efectiva es participar en comunidades de aprendizaje de cualquier tamaño; puedes crear la tuya o buscar las que mejor te ayuden a alcanzar tus metas. Encuentra personas interesadas en los mismos temas que tú y empieza a pensar en el aprendizaje como un acto social, algo que ocurre en grupo y donde la colaboración es parte del crecimiento.


- Si hablamos de programación, ¿hasta qué punto es necesario dominar el idioma inglés?

En programación, desde luego, el inglés es imprescindible, todos los recursos de aprendizaje de calidad están en esta lengua. Está claro que es el idioma de la informática.
Con esto no quiero decir que necesites dominar el inglés a la perfección, aunque eso sería lo ideal, pero sí al menos necesitas tener un nivel suficiente como para poder leer un libro o entender una charla técnica.

- ¿Lo aprendiste en la escuela?
No, lo que aprendí en la escuela no fue para nada suficiente. La manera en la que se enseña inglés en España es lamentable, es como si fuese una lengua muerta. Nos meten mucha gramática desde muy pequeños, nos obligan a memorizar reglas sintácticas, vocabulario y verbos, cuando lo importante es que desde pequeños nos acostumbremos a escuchar y entender inglés. Con esta forma de enseñar no me extraña que los chavales acaben odiándolo.

En mi caso necesité potenciar el inglés por mi cuenta, no por el idioma en sí mismo sino porque era necesario para seguir aprendiendo programación.


- Es lo mismo que le pasa a muchos niños que son aficionados al manga y acaban aprendiendo japonés.
Sí, o como los niños finlandeses que, como la televisión está en inglés con subtítulos en finlandés, encuentran su motivación para aprender a leer en querer comprender los subtítulos y así entender qué están diciendo sus personajes de dibujos animados favoritos. Cuando la motivación es intrínseca, el aprendizaje es inevitable.

 
- Tú has podido dedicarte plenamente a la programación porque un día decidiste dejar la escuela. ¿Cómo fue eso?

Era mal estudiante. Siempre me sentí totalmente fuera de lugar. Estaba muy desmotivado, frustrado, cansado de tanta doctrina y tan poco aprendizaje, no tenía ningún tipo de interés, no disfrutaba, no le daba sentido a mis días.

Con 17 años, en un acto de responsabilidad y coraje, decidí no continuar, no quería seguir desperdiciando mi tiempo. Quería ser fiel a mi mismo, trazar mi propio mapa sin ser presionado por nadie, quería empezar a vivir en mis propios términos, buscar un propósito y encontrar mi definición de éxito fuera de la cadena de montaje del sistema educativo tradicional.

- ¿Tus padres no te pusieron ninguna condición para dejar los estudios, como trabajar, por ejemplo?
No, en absoluto. Nunca dudé de lo que estaba haciendo o del porqué, ellos confiaron en mí en todo momento, me dieron total libertad para empezar a vivir mi vida, para ser el responsable de escoger mi propio camino y para tomar decisiones por mi mismo.

La función de los padres no consiste en proyectar la manera de ver la vida sobre sus hijos, sino de acompañarles para que ellos mismos descubran su propia forma de mirarla, comprenderla y disfrutarla.

Estoy muy agradecido de tener los padres que tengo.


- ¿Has tenido que desaprender, para poder volver a aprender?

Como decía Mark Twain, “La educación consta sobre todo de lo que hemos desaprendido.”

He necesitado desinstalar el “software” que me instalaron en la escuela. He tenido que deshacerme de esa visión tan limitada del mundo. He aprendido a desafiar el status quo, a salir de la zona de confort y experimentar, a poner en duda mis creencias constantemente, a cuestionar absolutamente todo, todas y cada una de la ideas preconcebidas que tenía sobre el mundo. He definido cuáles son mis valores, mis principios, qué estilo de vida quiero llevar y qué experiencias quiero tener. En definitiva, he desaprendido a ser quien era, para entender mejor quién soy.


- Hoy en día la sociedad no te permite cuestionarte estas cosas y actuar en consecuencia, porque el camino está muy marcado.

Las cosas no tienen que ser como otros nos han dicho que son. Tú eres el único que debe decidir qué hacer con tu vida. Tanto si decides seguir ciegamente el camino marcado por la sociedad como si no, es tu responsabilidad elegir cuál es la mejor educación para ti, pensar qué esperas obtener de ella. Es tu deber tomar el control de tu aprendizaje, averiguar qué necesitas aprender. Es tu misión buscar un propósito, entender que ocupas un lugar importante en el mundo y que una excelente forma de mejorarlo es poniendo lo mejor de ti al servicio de los demás.

No se trata de culpar a nadie ni a nada, sino de responsabilizarnos de nuestro proceso de cambio y transformación. Lo que está en juego es nuestra libertad para decidir quiénes podemos ser. El reto consiste en cuestionar nuestras creencias, por más que atenten contra el núcleo de nuestra identidad. Principalmente porque somos mucho más de lo que creemos ser.


- ¿Qué crees que es lo que se necesita para tener éxito fuera de las aulas?

No hay que ser un genio o estar especialmente motivado para tener éxito fuera de las aulas. Lo que se necesita es simple: curiosidad, confianza en uno mismo, pasión y perseverancia.


- ¿Crees que el sistema educativo tiene arreglo?
Creo que es un problema de valores. Una verdadera reforma educativa no va a ser posible hasta que no cambien nuestras prioridades como sociedad. En vez de seguir condicionando y limitando la mente de las nuevas generaciones, algún día a lo largo de este siglo las escuelas harán algo revolucionario: simplemente educar. De forma natural, los chavales se convertirán en personas con autoestima y confianza en sí mismos. Y estos se volverán adultos conscientes, maduros y responsables, con una noción muy clara de quiénes son y cuál es su propósito en la vida. El rediseño y la transformación del sistema educativo es, claramente, uno de los grandes retos contemporáneos.

- Es muy español eso de criticar y echarle la culpa a los demás sin hacer nada.
En la vida solo se puede vivir desde la responsabilidad o desde el victimismo. En cada decisión que tomamos, podemos elegir desde dónde queremos actuar. Vivir desde el victimismo tiene sus ventajas, porque nada de lo que sucede es responsabilidad tuya y eso te libra de afrontar riesgos, retos y asumir consecuencias. Cuando no te responsabilizas eres inocente. Lo malo es que nada de lo que sucede es una consecuencia de lo que haces, vives sin tener el control de tu vida. En España tenemos la tendencia a atribuir la responsabilidad de todo lo que pasa a los demás. El precio de esta irresponsabilidad es la impotencia y, su consecuencia, la resignación y la ira.

 
- Desde tu experiencia ¿qué le dirías a alguien que, con 16 años, no quiere seguir en la escuela pero no sabe qué hacer?

Nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para emprender el camino que estás llamado a tomar. Ha llegado la hora de dejar de doblegarse al sistema, de empezar a cuestionarte absolutamente todo. Es el momento de tomar el control de tu educación y de trazar tu propio mapa. No te preguntes qué puedes obtener del mundo, empieza a preguntarte qué puedes ofrecerle. Comienza a crear algo valioso para los demás, ofrece regalos que cambien a las personas. Encuentra una causa más grande que tú mismo, algo que te haga feliz, algo por lo que merezca la pena vivir, algo por lo que estés dispuesto a dedicar muchísimas horas, porque te motive, porque creas en ello, porque sea importante, porque tenga significado en tu vida. Entonces, y sólo entonces, habrás alcanzado tu potencial.

- Para terminar, dime algunos libros que te hayan cambiado la vida.

Todos los libros que he leído me han ayudado de alguna manera a configurar la persona que soy hoy. Estos son los libros que más han influido en mi visión de la educación y el aprendizaje:
  • “Apprenticeship Patterns Guidance for the Aspiring Software Craftsman.” de Dave Hoover y Adewale Oshineye.
  • “Don’t Go Back to School: How to Fuel the Internal Engine of Learning” de Kio Stark
  • “Linchpin: Are You Indispensable?” de Seth Godin.
  • “So good that they can’t ignore you” de Cal Newport.
  • “Hacking your education” de Dale Stephens
  • “Better than college” de Blake Boles.
  • “Outliers: The Story of Success” de Malcolm Gladwell
  • “The Talent Code: Unlocking the Secret of Skill in Sports, Art, Music, Math, and Just About Anything” de Daniel Coyle
  • “The Craftsman” de Richard Sennett
 



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Si desean contactactar con Guillermo Pacual pueden hacerlo a traves de twitter en @pasku1 o escribiendo a prensa@libertadeducativa.org