25 mayo 2015

¿Son legales los deberes en casa?

Por Ros Abogados


      Reconozco que este es un tema polémico donde los haya, y que en el mismo existen opiniones para todos los gustos, como, por ejemplo, las siguientes, extraídas de un artículo de la Revista MUFACE Nº 22/2012:

MOTIVOS A FAVOR Y EN CONTRA:

“De acuerdo con las opiniones vertidas por profesores, padres y especialistas, éstas serían algunas de las ideas favorables a la realización de deberes en casa, es decir, los motivos que los hacen “imprescindibles”, y todo lo contrario, las razones por las que son “desaconsejables”: 

SI A LOS DEBERES:
  • Los deberes diarios ayudan a crear hábitos de trabajo, de superación y de esfuerzo personal. Una encuesta realizada el pasado año por el sindicato CSIF en Andalucía mostraba cómo el 95% de los profesores asegura que los deberes fomentan el esfuerzo.
  • Algunos expertos opinan que aportan a los niños un valor pedagógico “incuestionable”, les enseñan a “ser responsables” y desarrollan su disciplina.
  • Conectan a los padres con la educación de sus hijos: la familia debe implicarse en ellos, estimulando el aprendizaje junto con el colegio.
  • Refuerzan y contextualizan lo aprendido en el aula, estimulando la capacidad de razonamiento y la memoria en los niños.
  • Favorecen la formación complementaria y la relación con el entorno, fuera de la escuela, por medio de la visita a museos y bibliotecas, o el fomento de la investigación.
  • Ayudan a mejorar la lectura como base fundamental para todos los aprendizajes.
  • Estimulan el manejo complementario de las tecnologías de la información, cada vez más presentes en las aulas.
  • Fomentan la autonomía y posibilitan que el alumno aprenda a trabajar solo y que, por tanto, desarrolle la capacidad de planificar y buscar información por sí mismo.
  • Promueven, además, la creatividad, así como la interacción y la posibilidad de ayuda entre alumnos a través del móvil, Internet, reuniones...
NO A LOS DEBERES:
  • Los deberes crean tensiones entre padres e hijos, complican mucho la vida de las familias y son generadores de conflictos y castigos. La falta de tiempo libre para dedicar a sus hijos y la formación necesaria de los padres tienen muchas veces la culpa.
  • El abuso de estas tareas y su acumulación en las diferentes asignaturas provoca que muchos escolares se desmotiven y crea una fatiga añadida al cansancio acumulado a lo largo de la jornada.
  • Según algunos especialistas, vienen a demostrar un fracaso del sistema educativo, concebido para sobrecargar a los niños de tareas que deberían haber realizado en la escuela.
  • Otras opiniones señalan que los alumnos ven en ellos una prolongación de una enseñanza que no les motiva, poco práctica, fundamentada en el libro de texto y en el aprendizaje memorístico y alejada de la cultura audiovisual en la que se desenvuelven.
  • Provocan desigualdades sociales al poner en evidencia el nivel socioeconómico y cultural de la familia y de su entorno. Mientras unos intentan ayudar a sus hijos, otros recurren a clases particulares o academias y otros muchos no tienen ni el nivel educativo ni el dinero para poder pagar esos apoyos. CEAPA entiende que cuantas más familias sientan la necesidad de recurrir a las clases y profesores particulares para completar la educación de sus hijos, más estará fracasando el sistema educativo reglado y la igualdad de oportunidades.
  • Restringen el tiempo para la familia, él ocio y las tareas domésticas:  los menores necesitan tiempo para realizar actividades deportivas, culturales - por ejemplo, la lectura de libros al margen del aula- tiempo de esparcimiento, que también contribuyen a su desarrollo personal.

Mi opinión personal es que los niños NO DEBEN HACER DEBERES EN CASA, por varios motivos: 

En primer lugar, por puro sentido común, si desde el siglo pasado se viene defendiendo un reparto equitativo de las horas laborales, de ocio y de sueño, para los adultos trabajadores, lo que se viene refrendando en las normativas laborales, Estatutos de los Trabajadores, etc.… y este logro lo consideramos parte de una sociedad de bienestar desarrollada; en el caso de los niños, este necesario espacio de ocio tras la jornada escolar es aún más necesario para un adecuado desarrollo armónico de los mismos.

Son numerosos los artículos técnicos que indican que “El juego es uno de esos intereses, digno de ser valorado como algo esencial en el proceso de enseñanza-aprendizaje y de maduración del individuo y, por tanto, con posibilidad de ser considerado pedagógicamente como medio y fin en sí mismo del desarrollo humano.” (Revista Innovación y Experiencias Educativas” nº 16 de marzo del 2009), lo que se repita en el nº 68 del 2010 de la Revista Gibralfaro de “Estudios Pedagógicos”.

Muchos autores consideran “El  juego como facilitador del aprendizaje”, como “Elemento esencial del desarrollo vital”, y consideran al juego como algo esencial y universal, que se da en todas las culturas y en todas las sociedades, de forma natural y forma parte del desarrollo vital.

Se trata de una actividad que no es exclusiva de los seres humanos, sino que todos los mamíferos juegan. Las madres enseñan a través del juego actividades y comportamientos básicos de supervivencia como la caza, la interacción con el medio, destrezas y habilidades, etc.

Desde el punto de vista neurólogico, el juego y la actividad lúdica son facilitadores de la sinaptogénesis, es decir, facilitan el desarrollo de conexiones sinápticas entre las neuronas y la trasmisión de información entre éstas. La formación de sinapsis, a pesar de que se produce a lo largo de toda la vida de una persona, es especialmente importante, en las primeras fases del desarrollo madurativo cerebral de un niño, donde gracias a la plasticidad neuronal el efecto sobre los factores de crecimiento neuronal es mayor.

Sin embargo, la realidad es otra, y el profesorado sigue imponiendo dichas prácticas, tanto que hoy son mayoría los alumnos en edad escolar que compaginan deberes y merienda y, en ocasiones, hasta cena. De hecho, los últimos datos oficiales (2007 - no he encontrado datos posteriores-), correspondientes al Instituto de Evaluación, dependiente de la Administración educativa, muestran que se ha incrementado el tiempo que los niños dedican a hacer los deberes en casa paulatinamente. El porcentaje de alumnos que emplea más de tres horas diarias en hacer los deberes en casa creció de un 6% en el año 2003 a un 10% en 2007, y también ha crecido de un 18% a un 22% el número de aquellos que emplean entre dos y tres horas, lo que se ha venido manteniendo e incrementando algo más en la actualidad. Todo esto supone que un tercio de los niños y niñas de 6º de Primaria dedica más de tres horas diarias a estudiar en casa, y eso después de haber pasado buena parte de la jornada en el colegio, de nueve de la mañana a cinco de la tarde, a lo que hay que sumar las horas de extraescolares que muchos menores añaden a su jornada escolar.

En segundo lugar, porque los estudios científicos en la materia apoyan la idea de la innecesaridad de los deberes fuera del horario escolar, así , una revisión de más de 180 estudios de investigación, realizada en 2006 en la Universidad de Duke – según Nancy Kalish y Sara Bennett, autoras del Libro “The case against homework”–, halló que “no parece haber correlación entre los deberes y el éxito académico de los niños en la escuela elemental.  Incluso en Secundaria, la única correlación apreciable es que los alumnos que hacen los deberes reciben mejores notas de sus profesores. Pero no hay ninguna prueba que confirme que los deberes ayuden a cumplir retos educativos a largo plazo, como crear individuos con inquietud por el aprendizaje, creativos y capaces de pensar analíticamente”.

El libro “El mito de los deberes”, de Alfie Kohn, publicado en 2013 por la Editorial Kaleida, también insiste en el tema.

Existe, incluso, un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) de 2015 vuelve a poner sobre la pizarra el papel de los deberes escolares en la formación académica, en el sentido de que contribuyen a ampliar las diferencias entre alumnos según su nivel socioeconómico.

En tercer lugar, y supongo que en un post como éste, el motivo más importante, porque en España LOS DEBERES han sido ILEGALES hasta la promulgación de la actual LOMCE:

Estas tareas para casa están de hecho prohibidas en la etapa Primaria –de los seis a los 12 años– en muchos países y en España, por ejemplo, estaban prohibidas desde 1956, cuando el Ministerio de Educación aprobó una circular al respecto. 

Las referencias jurídicas de esta ilegalidad son las siguientes:


Una de las más completas es la RESOLUCIÓN de la Dirección General de Ordenación Educativa de 18 de octubre de 1973, por la que se dan normas sobre la realización de trabajos escolares fuera de los Centros de Educación Básica, que establece lo siguiente:

"Tanto por el carácter de los métodos que tradicionalmente se han empleado en la enseñanza, como por la fuerza de la costumbre, ha venido siendo norma en muchos establecimientos de Enseñanza Primaria la imposición de ciertos trabajos que los escolares habían de hacer en sus propios domicilios. La extensión y naturaleza de estas actividades no han sido, ni son, en muchos casos, las más adecuadas para la correcta formación de los educandos.

Promovidas nuevas técnicas de trabajo escolar, que cambian sensiblemente los principios y los sistemas de las actividades educativas, es necesario de nuevo reconsiderar esta cuestión, de acuerdo con las exigencias de la situación actual, estableciendo unas normas que sirvan de orientación tanto al profesorado como a las familias.

1º  Los programas de los centros serán elaborados de forma que eviten como norma general el recargo de actividad de los alumnos con tareas suplementarias "fuera de la jornada escolar”.

2º  Con carácter transitorio y excepcional se podrán asignar deberes más intensos y de forma individual a aquellos alumnos que, por ausencia prolongada u otras graves razones, no hayan podido seguir el ritmo normal de trabajo en el centro.

3º  Cuando en estos casos excepcionales se considere necesario por parte del equipo de profesores programar actividades cooperativas  o individuales para ser realizadas por los alumnos fuera del Colegio habrán de ponderarse en sus aspectos cuantitativo y cualitativo. Cuantitativamente se graduará cuidadosamente este tipo de actividades de forma tal que su intensidad sea inversamente proporcional a las edades respectivas, y sin que en ningún caso disminuya el tiempo que los niños de este nivel de 'enseñanza deben disponer para el descanso, el juego y la convivencia en el seno del hogar.
 
Cualitativamente, las tareas que se realicen fuera de la clase se ajustarán también a las edades y niveles alcanzados, evitándose el encargo de trabajos mecánicos, pasivos o repetitivos. Para estos casos, parecen más adecuadas las actividades que supongan la consulta de libros, búsqueda de información y de materiales diversos, tareas de expresión y creatividad. 

4º  Cuando, como sucede en la segunda etapa de Educación Básica, existan varios profesores para un grupo de alumnos, se buscará la debida coordinación entre los mismos para evitar la sobrecarga de tareas y el consiguiente agobio de los escolares.

Los profesores afectados se pondrán de acuerdo respecto a la forma de asignar estos trabajos, debiendo atribuirse al tutor la regulación de los mismos. 

5º  En aquellos centros que tengan establecida voluntariamente la realización de actividades  extraescolares, que supongan prolongación de la jornada escolar normal, quedarán totalmente suprimidas las tareas para realizar por los alumnos en sus domicilios.

Lo que comunico a VV. SS.
Dios guarde a VV. SS. muchos años.
Madrid, 3 de octubre de 1973.-El Director general, José Giménez Mellado.
Sres. Delegados provinciales del Ministerio de Educación y Ciencia e Inspectores-Jefes de Enseñanza Primaria."

Por su parte, el Estatuto de Centros Escolares aprobado por la Ley Orgánica 5/1980, de la Jefatura del Estado, de 19 de junio, en su artículo 13 señala que “durante el período preescolar y los dos primeros cursos de escolaridad obligatoria, las tareas para realizar fuera de las horas de clase quedan totalmente suprimidas. A partir del curso tercero se podrán encomendar tareas en el hogar con un aumento progresivo según la edad de los escolares, procurando, no obstante, que en ningún caso se vean los niños precisados de emplear en dichas tareas el tiempo de que disponen para juegos, diversiones y convivencia en el seno del hogar, ni disminuir las horas de descanso.”

La prohibición de poner 'deberes' y la reforma de los exámenes tradicionales fueron algunas de las innovaciones pedagógicas del curso 1984-1985, para más de siete millones de niños españoles alumnos de EGB, preescolar y educación especial, según la Circular del Ministerio de Educación que decía que: "Se prohibe encomendar tareas con carácter general, regular y periódico para que los alumnos hagan fuera del centro. Los profesores, padres y alumnos podrán reclamar ante las direcciones provinciales del Ministerio de Educación si consideran que se vulnera este principio".

Sin embargo, la vigente Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, modificada por la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa (LOMCE), establece en su artículo 121.5 que «los centros promoverán compromisos educativos entre las familias o tutores legales y el propio centro en los que se consignen las actividades que padres, profesores y alumnos se comprometen a desarrollar para mejorar el rendimiento académico del alumnado».

La misma ley cita, en su disposición final primera, apartado 2.d, en relación a las familias, que siendo estas las primeras responsables en la educación de sus hijos e hijas les corresponde «participar de manera activa en las actividades que se establezcan en virtud de los compromisos educativos que los centros establezcan con las familias, para mejorar el rendimiento de sus hijos».

Esto obliga a cada Centro Educativo a contemplar en su Proyecto Educativo de Centro o Reglamento de Régimen Interno los criterios del mismo en relación a la necesidad o no de los deberes para clase, el tipo de los mismos, la cantidad, el tiempo necesario, la participación de la familia, etc., cuestión que, por su vital importancia, no debería ser olvidada ni por los Centros, ni por los padres.

En caso de que no se regulen los deberes en el Proyecto Educativo de Centro, los mismos continuarán rigiéndose por la anterior normativa, esto es, seguirán siendo ilegales, salvo que la Comunidad Autónoma en la que vivís haya dictado alguna normativa al respecto, regulando la práctica, obligatoriedad o ilegalidad de los deberes en vuestra Comunidad.

Dicho lo anterior, y como defensora de que, en determinadas situaciones y como política educativa, los deberes no son necesarios y que, en ocasiones, pueden resultar incluso, abusivos, en el caso de que en vuestra Comunidad Autónoma no exista una normativa clara al respecto y que esta cuestión no se encuentre contemplada en el proyecto Educativo del Centro Escolar en donde estén escolarizados vuestros hijos, os propongo la utilización de los siguientes artículos como argumentación jurídica en vuestros escritos, en contra de la utilización de esta práctica y os recuerdo algunos aspectos relacionados con los mismos:

1.-  Art. 154 del Código Civil sobre derechos y deberes de la patria potestad en relación con el art. 2 de la Ley Orgánica 1/1996 de Protección Jurídica del Menor:

Art. 154 CC:  “Los hijos no emancipados están bajo la potestad de los padres.

La patria potestad se ejercerá siempre en beneficio de los hijos, de acuerdo con su personalidad, y con respeto a su integridad física y psicológica.

(…) Los padres podrán, en el ejercicio de su potestad, recabar el auxilio de la autoridad.”

Art. 2 de la LOPJM:  “En la aplicación de la presente Ley primará el interés superior de los menores sobre cualquier otro interés legítimo que pudiera concurrir. Asimismo, cuantas medidas se adopten al amparo de la presente Ley deberán tener un carácter educativo.”

Por lo que, acreditando los efectos negativos de los deberes en relación al bienestar físico o psicológico de vuestros hijos, podríais solicitar la “exención de la realización de tareas fuera del horario escolar”, para lo que podemos, también, utilizar los argumentos legales expuestos al principio.

2.-  Para que un profesor pudiera suspender a un niño por no hacer los deberes, debería existir una norma que así lo indique en el mencionado Reglamento de Régimen Interno/Plan de Centro/Proyecto Educativo.

3.-  No es legal que un niño sea castigado u obligado a hacer los deberes que no hizo en casa durante el tiempo del recreo, es tiempo de descanso, un derecho.  Una acción factible y efectiva es poner una queja ante la inspección educativa si nuestro hijo es obligado de manera reiterativa a terminar sus deberes en el tiempo del recreo.

4.-  Si los deberes son parte de la nota final de la asignatura, tiene que estar contemplado en la Programación General Anual, un documento que todo centro educativo tiene redactado a principio de curso y que es público para toda la comunidad educativa y está a disposición de profesores, padres y alumnos.

5.-  Si, efectivamente, suponen una parte de la nota final de la asignatura (un 10% por ejemplo) recordar que las notas de Primaria no tienen ninguna influencia en el futuro educativo de los niños, si en vez de un notable tiene un bien, no pasa nada. Explicar eso a los niños y tenerlo claro es fundamental para apoyarlos, para que desarrollen el sentido personal, las propias elecciones y no se dejen presionar.

6.- Cuando queramos hablar de la cantidad (y cualidad) de los deberes de nuestro hijo habremos de dirigirnos al tutor/a. En caso de que continúe con su postura y no estemos de acuerdo el siguiente paso es la jefatura de estudios y la dirección del Centro. Y, dependiendo de hasta dónde queramos llegar, la Inspección educativa de Delegación Territorial provincial, la Consejería de Educación de la comunidad autónoma o los Tribunales de Justicia.

Es siempre deseable que se produzca un diálogo entre padres y maestros, en muchos casos, es posible llegar a un acuerdo sin necesidad de emprender otro tipo de actuaciones. Y, para aquellas situaciones en las que no es posible llegar a buen puerto, ahí está la ley, que ha de ser solicitada por escrito. Y por supuesto, escuchar a los niños, que es también una obligación legal, además de acompañarlos para que puedan expresarse libres de las presiones, obligados por el miedo a las riñas en clase, los castigos y las posibles consecuencias en las notas.

       No he encontrado jurisprudencia sobre este tema, por lo que si alguien conoce alguna, le agradeceré que la comparta.


20 mayo 2015

¡Quiero ir a jugar!


Vídeo reivindicativo, donde l@s chic@s del grupo de participación infantil "Callejeros!" de la Ludoteca Municipal de Humanes de Madrid reclaman más tiempo para jugar y poder desarrollarse como niñ@s, no como adultos.



Si queréis ver este oxigenante vídeo, podéis pinchar aquí.

18 mayo 2015

Boom de las pedagogías alternativas


Hay casi 500 centros activos en toda España

Mapa de distribución de los centros de pedagogías alternativas en España, según ludus.org



El primer directorio web de educación alternativa de España, Ludus, abrió hace dos años gracias a una programadora informática, Almudena García, disconforme con la manera tradicional de enseñar en las escuelas: con asignaturas, libros de texto, exámenes y deberes. Esta madrileña, madre de un niño de 5 años y residente en Girona, creó un mapa virtual con todos los proyectos de educación innovadora para que las familias interesadas pudieran encontrarlos con facilidad. La tarea arrancó con una treintena de reseñas en junio de 2013, pero a día de hoy Ludus recoge 471 iniciativas divergentes de la pedagogía oficial. "Me tiene desbordada."

La educación alternativa se está poniendo de moda", reconoce Almudena García, "Está claro que para muchos el paradigma tradicional de educación está agotado. La gente busca otras fórmulas en las que se respete más a los niños y aprendamos todos. Se empieza a apostar en cada vez más sitios por la educación por proyectos, por ejemplo. Tal vez porque la sociedad actual demanda personas más proactivas, capaces de trabajar en grupo y con unas habilidades diferentes a las del siglo pasado", añade. La mayoría de los proyectos educativos propulsados por colectivos formales e informales cristalizan en escuelas y grupos de crianza infantiles La mayoría de los proyectos educativos propulsados por colectivos formales e informales cristalizan en escuelas infantiles.

De los centros de Ludus, más de 300 están dirigidos a niños de cero a seis años. "La escolarización no es obligatoria hasta esa edad. Nadie te puede obligar a llevar a tu hijo a un centro homologado. Por eso nadie te puede impedir reunirte con otras familias afines y practicar algo parecido al 'homeschooling' en grupo", explica la promotora de Ludus. Así están surgiendo "como setas", describe Almudena García, "las madres de día y los grupos de crianza".

Javier Pericacho, coordinador de master de formación de profesorado y autor de una reciente tesis sobre renovación pedagógica, considera que los padres están siendo los primeros en actuar ante la asincronía educativa que según él supone "mantener una escuela del siglo XIX, con profesores del siglo XX para educar a alumnos del siglo XXI". El cuestionamiento del modelo tradicional, con altas tasas de abandono y fracaso escolar, y en el caso de infantil el encarecimiento y la escasez de plazas públicas y gratuitas, hace que muchos padres se decidan a crear un proyecto educativo por su cuenta. El 92% de los proyectos fichados por Ludus son privados. La mayoría sin ánimo de lucro. El cambio comienza en los padres, según Pericacho, pero también cada vez más profesores están interesados en estas metodologías y empiezan a formarse para adaptarla a sus clases. "Estas escuelas y grupos representan una ruptura pedagógica con lo que se viene haciendo hasta ahora en la educación oficial. Son plurales, muy heterogéneos, pero comparten la finalidad de desplegar una metodología más activa en el aula y más permeable al exterior para fomentar la participación de las familias y el entorno", resume Pericacho.

¿Cuáles son las principales tipos de escuela alternativa en España? Según Ludus, las que siguen filosofías como Waldorf o Montessori, las constructivistas (basadas en proyectos educativos), las democráticas, los grupos de crianza y las madres de día.

Escuelas Libres: Son mayoría de las nuevas iniciativas. No se adscriben a una sola pedagogía, sino que cogen cosas de unas y otras, si bien todas coinciden en el no directivismo, respeto a los ritmos e intereses de los niños, libertad unida a responsabilidad. Casi todas están muy marcadas por la obra de Rebeca Wild.

Escuelas Waldorf: La asociación que aglutina a los centros Waldorf recoge a 24 madres de día, 20 escuelas de educación infantil, diez de primaria y un instituto. La primera escuela Waldorf abrió en 1979. La filosofía entiende la educación del niño de forma holística, en su conjunto y no por partes. Sin exámenes, libros de texto, ni deberes, la escuela tiene materiales didácticos propios y un método inclusivo con las familias. El objetivo que persiguen es primar la motivación a la obediencia en los alumnos, para lo que suelen contar con una ratio de profesor-alumnos más reducida que la escuela pública.


Escuelas Montessori: Otro de los clásicos de la educación alternativa. "El alumno es el protagonista de su educación y el profesor, o director del aprendizaje, un guía que ayuda al niño cuando éste lo solicita" es uno de los principios de la escuela Montessori, que en España lleva 25 años instaurada.  "El alumno es un ser autónomo y con iniciativas; es un ser responsable y activo que ama el trabajo, y el profesor un creador de ambientes o situaciones didácticas para la realización del trabajo de aprender". Apuestan por la educación plurilingüe y la organización del trabajo individual y grupal.

Escuelas democráticas: La característica principal de este tipo de escuelas es que la participación de los alumnos y de los educadores es libre e igualitaria. El referente principal de estas escuelas es Summerhill en Inglaterra, que desde hace un siglo promueve una educación más enfocada a la búsqueda de la felicidad, sin jerarquías. Las normas las ponen entre todos y las clases o talleres se rigen por el autogobierno y la responsabilidad.  "La educación democrática es más que asambleas de alumnos, el voto en las aulas y la generación de reglas internas por los alumnos. Es un movimiento que lleva los principios de la democracia a la estructura escolar, esto implica una total modificación de la forma en que concebimos la escuela. La educación democrática se basa en el respeto a los niños y a los jóvenes. Ocurre cuando se honra y se reconoce a los niños como individuos que participan activamente en su camino por la educación. Es una educación basada en el sentido, la relevancia, la alegría, la comunidad, el amor, y los derechos humanos", resume el blog Escuelademocrática. Una de las escuelas democráticas en activo está en Alicante y se llama Ojo de Agua, que se describe como "un proyecto innovador con base en el respeto, convivencia, la salud emocional y la sostenibilidad".

Escuelas constructivistas: El constructivismo es una corriente pedagógica que defiende la necesidad de entregar al alumno herramientas que le permitan construir sus propios procedimientos para resolver una situación problemática, lo que implica que sus ideas se modifiquen y siga aprendiendo. Sigue los postulados de Jean Piaget, que divide los atributos de la inteligencia en "organización y adaptación". Es más conocida como educación por proyectos, en los que el rol del maestro cambia a facilitador, se promueve la investigación, el trabajo en equipo y la exposición de los alumnos de sus descubrimientos y conclusiones. Los Jesuítas de Barcelona están experimentando en algunas aulas de sus centros con este sistema, ya implantado en escuelas públicas de Cataluña o Madrid, con El Tomillar de Torrelodones. Sistema Amara Berri:  El sistema Amara Berri basa el aprendizaje en la simulación de la vida cotidiana con dos ejes, un sistema globalizado y abierto y el proceso vital. Apuesta por impulsar los procesos de desarrollo de cada alumno, sin dividirlos en asignaturas como en el sistema tradicional. El segundo se basa en la utilización del juego y la imitación del mundo del adulto. Sus procesos metodológicos inciden en generar autonomía, potenciar la capacidad de crear o inventar y la socialización. Estos centros mezclan edades y permiten trabajar a cada alumno a su ritmo y nivel.

Grupos de crianza: En el blog crianzacompartida explican que estos grupos surgen por iniciativa de padres a los que las guarderías convencionales no terminan de convencerles. "Las familias afines se juntan y se organizan para que sus niños se críen juntos como si se tratara de una gran familia ya sea en el hogar en que convertimos nuestros locales o en las calles del barrio jugando con sus vecinos, con mucha atención de los adultos, tanto padres como educadores pues aún son muy pequeñitos y nos necesitan mucho", describen. Principalmente están orientados a niños menores de 6 años.

Madres de día: Es probablemente la opción que más está creciendo entre las alternativas educativas, principalmente para los bebés. La asociación que las aúna describe su función como "crear un ambiente donde se permita a niños y niñas, que por diversas razones no puedan permanecer en el hogar con su madre y/o padre, desarrollarse saludablemente durante al menos los tres primeros años de vida, que al fin y al cabo son los pilares fundamentales para una vida sana y plena". Uno de sus aspectos diferenciadores es que trabajan en un hogar y con un máximo de cuatro niños. La propia asociación vincula a un centenar de madres de día, la mayoría (60) en Madrid, pero también en Valencia, Cataluña, Navarra o Aragón. La situación de estas cuidadoras es de alegalidad, salvo en Navarra, donde están reguladas desde 2003 en un proyecto llamado 'Casas Amigas'.

Escuelas bosque: Las bosquescuelas son proyectos educativos innovadores basados en las escuelas en el monte de Centroeuropa y de Europa del norte. La principal característica de este modelo es que el aula es la propia naturaleza. En España existe un grupo de juego en la naturaleza que funciona como bosquescuela, Saltamontes, desde hace cuatro cursos en Collado Mediano (Madrid). También hay dos más en Valencia y Mallorca. En septiembre abrirá la primera escuela infantil homologada por la administración pública en Cerceda. La mayor parte de estos proyectos apuesta por el juego libre como herramienta de aprendizaje en la etapa infantil. La nueva bosquescuela de Cerceda también introducirá el currículum oficial. El profesor Pericacho confía en que poco a poco estas metodologías impregnen a toda la educación, también a la pública. "Hay que educar en la vida, no para la vida. Educar no es solamente adquirir conocimientos puramente académicos, sino formarse como ciudadano responsable, crítico y feliz. Aquello que le demos a los alumnos en la escuela es lo que devolverán a la sociedad", defiende.


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